
Texto curatorial extendido
El proceso de rememorar es uno que hacemos desde el inconsciente. Espacios, olores, sabores y canciones nos transportan continuamente a momentos en los que estuvimos y de los que nos parece nunca habernos ido. Mediante las huellas que nos han impregnado, nuestros recuerdos son una parte esencial de nuestra identidad creciente y maleable. Es precisamente a través de ellos que Clara nos adentra a su memoria-diario donde recoge su crecimiento y formación como artista. En este caminar nos vislumbra con los trazos que hereda de su padre, y las telas e hilos que aprende y comparte de la costura de su madre; Clara como heredera muestra en sus obras todos los fragmentos que le componen. Fragmentos de un presente formado por pedazos-influencias de su familia, transformados en su imaginario identitario visible en los trazos que nos presenta.
Las creaciones de Clara pueden presentarse en una multiplicidad de formas, colores y figuraciones, como nuestras memorias se nos presentan al soñar o recordar. Como en muchos sueños y memorias, Clara nos muestra sus rostros afrodescendientes y enmarañados en espacios cromáticos. En otros, les resta el color para concentrar la mirada en las curvaturas sinuosas de la línea. Ambos casos recorridos bajo una trayectoria a mano alzada, dirigida y motivada por el inconsciente de presentes y pasados desgreñados en el momento del trazo. En sus monotipos monocromáticos, los rostros enmarañados flotan en un espacio incierto. Este no-lugar se comienza a definir mientras Clara se adentra en su exploración cromática, donde se develan partes de la corporeidad de las figuras que nos presenta. Cuando se definen espacios en sus composiciones, los rostros se hilvanan en él de diversas maneras. Así, al incorporar sus rostros en diferentes objetos del día a día, nos lleva a ver la huella de nuestra herencia africana en un entorno cotidiano.
Al aterrizar su trazo al monotipo, cada obra es un reflejo invertido a modo de espejo de su diseño inicial. El reverso del papel se convierte en la matriz propia, capaz de brindar solo un ejemplar del rostro totémico destacado en la impresión inicial, ya sea por reducción o adición. Como hilo conductor, la línea en el proceso creativo de Clara nos lleva a explorar sus rostros en el relieve a PVC, donde cada surco es una línea que se excava y remueve de la matriz. Al llegar al textil, la aguja se convierte en la herramienta de dibujo por excelencia. Estos dibujos a costuras se cosen y permean en un pedazo de tela, con pocas opciones de dar reversa, y menos deseos de hacerlo. En su proceso no hay errores, solo desvíos, no hay calles sin salidas, solo continuas. Su trayecto artístico no es lineal y menos cíclico, es en espiral. Su obra remite a trazos anteriores, y despierta el repertorio de trazos futuros.
En su segunda exhibición individual, vemos cómo la línea es la brújula en su desarrollo artístico, el cual transforma en una multiplicidad de superficies y técnicas. Nos muestra los rasgos figurativos de una herencia que da cara al espectador, desafiante a la invisibilización histórica de su existencia, aquí ante el espectador como protagonista. Clara, en su pesca de recuerdos, utiliza herramientas partidarias del dibujo, para desentrañar en cada superficie los rostros que en su subconsciente residen, plasmados de forma totémica, flotando en medio del papel, lienzo y tela. Su apariencia enmarañada remite a su estado vivo, presente y en movimiento, alejándose y abrazando a la vez la planicie de su superficie. Fueron capturados en puro movimiento, inmersos en las lagunas del inconsciente de Clara, quienes rescata, libera y muestra ante nosotres en sus nuevos nichos. Es así como en la obra de Clara se observa un afrosurrealismo caribeño. A diferencia de un afrofuturismo que nos presenta, mediante la ciencia ficción, un mañana idealizado, Clara nos muestra un presente con una herencia visible, vigente y activa, sobreviviente y desafiante ante la opresión e invisibilización del día a día. Al igual que el cabello afro, los rostros enmarañados de Clara guardan consigo los rastros de una identidad viva y resiliente, una que se transforma con el pasar del tiempo, pero se mantiene firme mediante la acumulación de memorias generacionales.
Gelenia Trinidad Rivera | ella/elle
Curadora
Diseño de la promoción
Omarys Font
Enmarcado
Rubén Malavé,
Galería Guatíbiri
Montaje de exhibición
Martín García Rivera
Clara García-Meléndez
Gelenia Trinidad Rivera
Diagramación del catálogo
Gelenia Trinidad Rivera
Edición de textos
Carlos Ortiz Burgos
Documentación
Abimar Colón
Copyright © 2023 Taller Rompeolas